Descripción: Lobero Irlandés

El Lobero Irlandés, conocido también como Irish Wolfhound en inglés, es una de las razas de perros más grandes del mundo y destaca por su elegancia y porte majestuoso. Originalmente criado en Irlanda para la caza de lobos y ciervos, este gigante gentil se caracteriza por su naturaleza apacible, lealtad y comportamiento tranquilo. A pesar de su impresionante tamaño, el Lobero Irlandés es muy amigable y se lleva bien con niños y otros animales. Es un perro ideal para familias que tienen espacio suficiente, ya que necesita ejercicio diario, aunque no es una raza hiperactiva. Su pelaje áspero requiere cepillados regulares, pero no es propenso a la muda excesiva. Aunque su presencia puede ser intimidante, no es un buen perro guardián debido a su carácter afable y poco ladrador. Es importante mencionar que el Lobero Irlandés necesita atención veterinaria y cuidados especiales debido a su tamaño, así como una dieta adecuada para mantener su salud. Tener un Lobero Irlandés es una experiencia gratificante para quienes buscan un compañero noble y afectuoso.

Lobero Irlandés Descripción de raza

Valoraciones de Lobero Irlandés

Ejercicio diario
Cuidado del pelaje
Dueño primerizo
Muda de pelo
Ladrido
Apto para niños
Obediencia
Perro guardián

Propiedades

El Lobero Irlandés, conocido también como Irish Wolfhound en inglés, es una de las razas de perros más altas y majestuosas del mundo. Originario de Irlanda, se menciona su existencia desde tiempos antiguos, siendo famoso por su uso en la caza de lobos y grandes presas, lo que originó su nombre. Este perro impresionante combina una apariencia elegante con fuerza y resistencia notables. Tiene una estructura ósea robusta y un cuerpo largo, musculoso y proporcionado. La cabeza es alargada, con ojos oscuros y expresivos, y orejas pequeñas y dobladas hacia atrás. El pelaje del Lobero Irlandés es áspero y duro al tacto, lo que lo protege del clima adverso; suele encontrarse en varios colores, como gris, negro, blanco, rojo y atigrado.

Se destaca por su naturaleza tranquila y afable, siendo muy leal y cariñoso con su familia. Es un animal paciente y amistoso, incluso apto para convivir con niños, aunque se aconseja supervisar las interacciones debido a su tamaño. Contrario a lo que podría insinuar su historia como cazador, no es un perro agresivo. De hecho, el Lobero Irlandés es reservado con los extraños pero raramente muestra signos de agresión injustificada.

En cuanto al adiestramiento, es bastante receptivo aunque puede mostrar algo de terquedad, por lo que una educación firme pero paciente y consistente es esencial. Necesita ejercicio moderado y espacio suficiente para moverse, ya que no es adecuado para vivir en espacios reducidos por largos periodos. Es importante destacar que, debido a su tamaño, su esperanza de vida es relativamente corta, situándose entre los 6 y los 10 años. Los problemas de salud más comunes en la raza incluyen problemas cardíacos, displasia de cadera y ciertos tipos de cáncer.

El Lobero Irlandés requiere cepillados regulares para mantener su pelaje en buen estado y evitar nudos. En resumen, es un perro noble y fiel, ideal para familias con espacio y tiempo para dedicarle, ofreciendo compañía incondicional y una presencia imponente pero apacible en el hogar.

Apariencia

El Lobero Irlandés, conocido también como Wolfhound Irlandés, es una de las razas caninas de mayor tamaño y porte más majestuoso que existen en el mundo. Este perro se caracteriza principalmente por su gran altura, superando a menudo los 80 cm a la cruz en los machos adultos, mientras que las hembras suelen ser ligeramente más pequeñas, pero igualmente imponentes. Su cuerpo es musculoso, largo y esbelto, dotado de una elegancia natural pero también de una robustez que refleja su antiguo propósito como cazador de lobos y grandes presas.

El pelaje del Lobero Irlandés es uno de sus rasgos más distintivos. Es áspero, duro y de longitud intermedia, lo que le brinda protección frente a las inclemencias del tiempo. Suele ser levemente ondulado y con una textura algo lanosa, especialmente en las áreas de la cabeza, el cuello y el pecho. Algunos ejemplares pueden mostrar una barba tupida en el hocico y cejas prominentes, lo que aporta una expresión noble y un tanto melancólica. En cuanto a los colores, se aceptan varias tonalidades como gris, leonado, rojo, negro, blanco o atigrado, siendo el gris uno de los más emblemáticos de la raza.

La cabeza del Lobero Irlandés es larga y plana, con un hocico fuerte. Sus ojos, de tamaño mediano y color oscuro, transmiten una mirada serena, inteligente y gentil. Las orejas, que caen hacia atrás cuando el animal está en reposo, son pequeñas en relación con el tamaño del cráneo y están implantadas en una posición alta.

En cuanto al cuerpo, presenta un pecho amplio y profundo, costillas arqueadas y abdomen recogido, lo que favorece su agilidad a pesar del tamaño. Las extremidades son largas, musculadas y perfectamente adaptadas para correr a gran velocidad. La cola es larga, curvada y cubierta de un vello espeso.

En resumen, el Lobero Irlandés impresiona por su tamaño, pero también cautiva por su porte aristocrático, armonía en la conformación y el equilibrio entre fuerza y elegancia. Este conjunto de características hace que sea fácilmente reconocible y apreciado en el mundo de las razas caninas.

Lobero Irlandés Apariencia
Lobero Irlandés Historia

Historia

El Lobero Irlandés, conocido en inglés como Irish Wolfhound, es una de las razas caninas más antiguas y majestuosas que existen. Su historia se remonta a más de dos mil años atrás, siendo mencionado en registros antiguos de Irlanda donde estos perros gigantes eran apreciados tanto por su tamaño como por su valentía.

Los primeros testimonios sobre la existencia del Lobero Irlandés aparecen en crónicas romanas del siglo I d.C., cuando se relata que estos perros impresionaron a los propios emperadores romanos, quienes los recibían como regalos de guerra o tributo. Se cree que los celtas fueron los primeros en criar a esta raza desarrollando su talla y fuerza para la caza de grandes presas como lobos, ciervos y jabalíes, de ahí su nombre. Estos perros eran llamados "Cu Faoil" en gaélico, lo que significa perro lobo.

Durante la Edad Media, el Lobero Irlandés se convirtió en símbolo de prestigio y nobleza. Solo los reyes y nobles tenían el derecho de poseer uno, y la cantidad de ejemplares permitida estaba estrictamente regulada por la ley. Su principal función era proteger rebaños y haciendas de los lobos, además de desempeñarse como perros de guerra y guardianes.

Sin embargo, en el siglo XVIII, la población de lobos en Irlanda disminuyó drásticamente y junto con ella, la demanda de los Loberos Irlandeses. Hacia finales del siglo XIX, la raza estaba al borde de la extinción. Fue entonces cuando el capitán George Augustus Graham emprendió la recuperación de la raza a partir de los pocos ejemplares que quedaban, cruzándolos con otras razas como el Deerhound escocés, el Gran Danés y el Borzoi. Gracias a estos esfuerzos, la raza sobrevivió y fue oficialmente reconocida por el British Kennel Club en 1879.

Hoy en día, el Lobero Irlandés sigue siendo apreciado como compañero leal y amistoso, destacando por su imponente estatura, su naturaleza tranquila y su herencia legendaria. Aunque ya no se usa para la caza de lobos, continúa fascinando a quienes buscan un perro noble con una historia rica y milenaria.

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Tamaño 71-86
Peso 40-55